Ya ha pasado poco más de medio año desde que Sebastián llegó a nuestras vidas. Y cuando digo "nuestras" incluyo a mi familia, la familia de Ajonel e incluso a la vida de varias amistades. Sebastián ha traído felicidad, alegría y sueños por realizar. Sin lugar a dudas, él ha sido una bendición. ¡Sebastián es un bebé feliz!
Como siempre digo, cada mes que pasa trae consigo tantas cosas nuevas, es increíble como el tiempo, además de pasar demasiado rápido para mi gusto, hace que la vida cambie de un segundo a otro. Sebastián ya gatea, ya se pone de pie y camina agarrado de muebles o paredes. ¿Dónde está mi bebé? ¡Va muy rápido! El sexto mes fue uno intenso definitivamente. Aprendió demasiado en muy poco tiempo. Creció ante mis ojos con cada pestañear. Mucha gente me decía : "¡deja que gatee, te vas a volver loca!". De cierta manera tenían toda la razón, me estoy volviendo loca. Pero a la vez me encanta. Me fascina ver como su personalidad se va desarrollando. Como él escoge que quiere hacer, que le gusta, que juguete quiere usar. Como va explorando la casa, y como se va convirtiendo cada vez más en él. ¡¡Al sol de hoy Sebastián es un bebé curioso, extrovertido, feliz, independiente!! A mi entender, todo esto se debe a que se siente amado, se siente seguro, sabe que mamá y papá están ahí para él. Le damos la oportunidad de explorar, de aprender, de descubrir.
Recuerdo que cuando estaba embarazada, constantemente le hablaba a Sebastián. Además de repetirle una y otra vez cuanto lo amábamos y cuanto deseábamos conocerle, le hablaba de lo que yo esperaba de él y de lo que él podía esperar de este mundo. Le decía que no me importaba como él fuera, no importaba si le gustaba el arte, la música, los deportes, nada de eso era lo más importante para mí. Lo esencial, era que fuera ¡feliz! Si él lograba ser feliz, nosotros seriamos sin duda felices.
Quiero dejar a un lado mis expectativas, no quiero imponerle mis sueños ni mis gustos, quiero que él descubra quien es y que le gusta. ¡Quiero que él se forje sus propios sueños y metas, y quiero ayudarlo a lograrlo! Mi trabajo como mamá será identificar esos gustos, esos sueños, descubrir quien es él y tratar de brindarle las herramientas necesarias para que pueda triunfar y ser feliz. Cometeré errores en el camino y le fallaré en varias ocasiones, como padres es inevitable, pero tendrá amor de sobra para compensar mis errores.
Hay algo que siempre he tenido muy claro, y es que Sebastián no me pertenece, él vino a mi prestado. Algún día (¡muy muy muy lejano! jaja) él hará su vida y tendrá su familia. Ya no será mi bebé, si no que será un hombre. Y yo espero que cuando ese momento llegue, yo pueda sentarme en mi sillón, llena de arrugas y feliz, sabiendo que le dejo a este mundo un hombre de bien. Un hombre que podrá aportar algo positivo a esta vida que todos compartimos. ¡Esa es mi meta!
Mientras tanto, en el proceso, espero seguir disfrutando cada segundo de esta aventura. Quiero llenar mis días de amor y besos, de consolar llantos y de compartir risas, de juegos y de aventuras. Quiero atesorar cada momento con Sebastián. :)
¡Gracias Sebastián por haberme escogido a mí para ser tu mamá! ¡TE AMO!
noviembre 25, 2013
noviembre 20, 2013
Favoritos del 6to Mes
Los seis meses han sido algo totalmente distinto. Ha sido un mes donde Sebastián ya come solidos y ha aprendido demasiadas cosas. Ya está en total movimiento. La sala se ha convertido en su "playground". Y ya necesita constante entretenimiento, lo cual nos hace variar los juguetes todo el tiempo para que no se aburra. ¡Así que les cuento cuales han sido nuestros favoritos para el sexto mes! :)
2. Fisher Price Workbench - Papá le compró éste juguete a Sebastián y aunque al principio él no sabía muy bien que hacer con el, con el tiempo le fue cogiendo el truco y ahora lo disfruta muchísimo. Tiene varios sonidos, canciones y luces, pero como dato curioso a Sebastián lo más que le gusta es el rolo de pintar que da vueltas.
3. Pijamas -Recientemente decidimos comenzar a usar PJ's de dos piezas. No tengo idea de porque no lo hicimos antes. Esas pj's de mil botones me estaban volviendo loca, más aún ahora que Sebastián no se está quieto al momento de vestirlo o cambiarlo. Adicional que como no tiene los pies cubiertos puede quedarse en sus pijamas sin la preocupación de que se resbale al momento de ponerse en pie.
4. Metal Gate - Ja! Total necesidad en esta casa. Ya teníamos un "gate" en el pasillo que daba a los cuartos para evitar que las perras pasaran, y ahora hemos añadido este para separar la cocina de la sala. De esta manera, Sebastián tiene su "playground" seguro. El "gate" es seguro, práctico, ajustable y decorativo.
5. Fisher Price Blocks - Obviamente aún Sebastián no entiende el concepto de entrar cada bloque por su forma, pero le encanta sacar los bloques de la caja, lo cual lo ayuda con el desarrollo de coordinación entre ojos y manos.
6. Teether - Aparentemente ya los dientes superiores están comenzando a molestar, así que volvemos a la carga con los "teethers". Recientemente The Honest Company sacó este modelo y ha sido un éxito en esta casa. Es mega fácil de agarrar, suave al masticar y tiene variedad de texturas.
7. Board Books - Aunque le leo a Sebastián diario, le tengo en la sala una buena variedad de "board books". Se los pongo en una canasta pequeña de paja para que el pueda sacarlos cuando guste. Algunas veces nos sentamos y le muestro las imagenes de los libros, otras veces dejo que el mismo experimente con las texturas de cada página y otras simplemente que los use para rascarse las encías. ¡Multiusos! :)
¿Algo que nos recomiendes para los meses venideros? :)
noviembre 13, 2013
Lo que la maternidad me ha enseñado.
Se supone que como madre, tengo mucho que enseñarle a Sebastián. Pero la realidad ha sido que él ha llegado a mi vida a enseñarme tantas cosas, bueno, a enseñarnos. Es increíble lo que en estos 7 meses hemos aprendido de él. Y ni pensar en todas las lecciones de vida que nos faltan por aprender. Estas son solo algunas de las enseñanzas que la maternidad me ha brindado. Cada día aprendo algo nuevo. Cada día es diferente al anterior. Cada día con Sebastián es una nueva aventura...
1. He aprendido a reír con el alma y el corazón. Ver a un bebé sonreír, especialmente a tu hijo, hace que tu mundo se ilumine al instante. Ahora que Sebastián ríe a carcajadas, siento como una inyección de felicidad instantánea. ¡El ríe con sus ojos, con su boca, con su alma! Como dice mi mamá, es la mejor medicina para el mal humor y la depresión. ¡El me ha enseñado a reír de verdad!
2. He aprendido a tener paciencia, mucha paciencia y simplemente dejarme llevar. Definitivamente una lección que Sebastián vino a enseñarme. Yo no soy muy paciente que digamos, si no todo lo contrario. Me gusta ver los resultados rápidos. Con un bebé hay que desarrollar la paciencia. Muchas veces me propongo mil cosas para el día, tengo la agenda fríamente calculada, pero Sebastián tiene otros planes, el quiere invertir el día de una manera distinta. Simplemente respiro, y decido dejarme guiar por la agenda de él. En algún momento del día habrá espacio para mi lista de cosas por hacer. A fin de cuentas, él crece en un abrir y cerrar de ojos y yo no quiero perderme ni un minuto del proceso.
3. He aprendido a luchar por lo que quiero. Cada día para Sebastián es un día de trabajo. El se esfuerza para lograr sus metas. Sentarse, gatear, pararse, y caminar agarrado han sido sus logros en estos últimos meses. ¡Tremenda tarea! Pero él todo lo hace con una sonrisa. Ver su cara de satisfacción al lograr sus metas es incalculable. Así debemos ser de vez en cuando...perseverantes.
4. He aprendido a valorar las oportunidades. Le agradezco a Ajonel que me haya dado la oportunidad de ser yo quien cuide a Sebastián día a día. Poder disfrutar de cada sonrisa, cada logro, cada mirada. Ser yo quien lo eduque. Poder ver su sonrisa al despertar de cada siesta. Disfrutar cada caricia que me hace cuando se toma su lechita. ¡Soy bendecida!
5. He aprendido a admirar cada pequeño logro. Nunca me había puesto a pensar como funciona nuestro cuerpo, como nos vamos desarrollando y perfeccionando habilidades. Ver a Sebastián lograr metas de desarrollo es algo increíble. Ahora entiendo esas mamás que brincan de la alegría por que su bebé se volteo, o comenzó a gatear, a pararse, ¡a correr! La realidad es que es un trabajo arduo. El simple hecho de llevar un objeto de una mano a otra, es un ejercicio grande para un bebé.
6. He aprendido que no debemos juzgar a otras madres. Es fácil sentarse en un sofá y criticar a otra mamá por su "errónea" forma de criar. Pensamos que nuestro método es el mejor y correcto (especialmente cuando no tenemos hijos). Aprendí que no hay método correcto. Cada situación es distinta. Cada familia es diferente. Cada niño es único. Lo importante es amarlos y educarnos para educarlos.
7. He aprendido a ser agradecida. Al convertirme en madre he realizado la labor increíble que hizo, hace y sigue haciendo mi maravillosa madre. Hoy más que nunca le estoy agradecida, la admiro y la respeto. Soy quien soy por ella, por su amor y sacrificio. Ella es mi maestra, mi ejemplo a seguir. Espero ser para Sebastián todo lo que ella es para mí.
Sé que me esperan años llenos de cosas por aprender, y recibiré cada lección con los brazos abiertos. Sé que algunas lecciones serán agradables, y otras dolorosas, pero al final cada una me hará mejor persona, mejor amiga, mejor compañera y sobretodo mejor madre.
Cuéntame, ¿que te ha enseñado la maternidad? :)
2. He aprendido a tener paciencia, mucha paciencia y simplemente dejarme llevar. Definitivamente una lección que Sebastián vino a enseñarme. Yo no soy muy paciente que digamos, si no todo lo contrario. Me gusta ver los resultados rápidos. Con un bebé hay que desarrollar la paciencia. Muchas veces me propongo mil cosas para el día, tengo la agenda fríamente calculada, pero Sebastián tiene otros planes, el quiere invertir el día de una manera distinta. Simplemente respiro, y decido dejarme guiar por la agenda de él. En algún momento del día habrá espacio para mi lista de cosas por hacer. A fin de cuentas, él crece en un abrir y cerrar de ojos y yo no quiero perderme ni un minuto del proceso.
3. He aprendido a luchar por lo que quiero. Cada día para Sebastián es un día de trabajo. El se esfuerza para lograr sus metas. Sentarse, gatear, pararse, y caminar agarrado han sido sus logros en estos últimos meses. ¡Tremenda tarea! Pero él todo lo hace con una sonrisa. Ver su cara de satisfacción al lograr sus metas es incalculable. Así debemos ser de vez en cuando...perseverantes.
4. He aprendido a valorar las oportunidades. Le agradezco a Ajonel que me haya dado la oportunidad de ser yo quien cuide a Sebastián día a día. Poder disfrutar de cada sonrisa, cada logro, cada mirada. Ser yo quien lo eduque. Poder ver su sonrisa al despertar de cada siesta. Disfrutar cada caricia que me hace cuando se toma su lechita. ¡Soy bendecida!
5. He aprendido a admirar cada pequeño logro. Nunca me había puesto a pensar como funciona nuestro cuerpo, como nos vamos desarrollando y perfeccionando habilidades. Ver a Sebastián lograr metas de desarrollo es algo increíble. Ahora entiendo esas mamás que brincan de la alegría por que su bebé se volteo, o comenzó a gatear, a pararse, ¡a correr! La realidad es que es un trabajo arduo. El simple hecho de llevar un objeto de una mano a otra, es un ejercicio grande para un bebé.
6. He aprendido que no debemos juzgar a otras madres. Es fácil sentarse en un sofá y criticar a otra mamá por su "errónea" forma de criar. Pensamos que nuestro método es el mejor y correcto (especialmente cuando no tenemos hijos). Aprendí que no hay método correcto. Cada situación es distinta. Cada familia es diferente. Cada niño es único. Lo importante es amarlos y educarnos para educarlos.
7. He aprendido a ser agradecida. Al convertirme en madre he realizado la labor increíble que hizo, hace y sigue haciendo mi maravillosa madre. Hoy más que nunca le estoy agradecida, la admiro y la respeto. Soy quien soy por ella, por su amor y sacrificio. Ella es mi maestra, mi ejemplo a seguir. Espero ser para Sebastián todo lo que ella es para mí.
Sé que me esperan años llenos de cosas por aprender, y recibiré cada lección con los brazos abiertos. Sé que algunas lecciones serán agradables, y otras dolorosas, pero al final cada una me hará mejor persona, mejor amiga, mejor compañera y sobretodo mejor madre.
Cuéntame, ¿que te ha enseñado la maternidad? :)
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